25.2.06

La verdad está ahí fuera

¡Nazis, los detesto! Eso decía Indiana Jones, que era historiador y arqueólogo de ficción. Hace poco que en Austria, han metido en chirona a un "historiador" llamado David Irving, que negó el Holocausto, por lo que más que historiador sería escritor de ficción (aparte de infinidad de calificativos personales que no estaría bien que pusiera aquí, pero que creo que todos imagináis).
Yo sólo he conocido a una persona que se atreviera a negar el Holocausto y que, a continuación, me expresó su firme creencia de que Hitler sigue vivo en una base que los nazis poseen en la Luna. Así que supongo que eso lo dice todo acerca de la gente que cree en semejantes cosas. Y es que siempre habrá gente que estará más dispuesta a creer en elaboradas conspiraciones que en la simple realidad. Esa gente que cree que la "Navaja de Occam" se vende en la teletienda y sirve para cortar clavos o latas de refrescos.
Aunque me produce un secreto regocijo que este tipo acabe e
n la cárcel, no estoy seguro del todo de si se ha hecho lo correcto. Esta gentuza es amante de las conspiraciones y de complicadas teorías para explicar la verdad; así que no sé hasta que punto el hecho de que el idiota de Irving acabe en la cárcel les parecerá una justificación de sus paranoias. Una cosa son los Juicios de Nueremberg y otra es meter a un tipo en la cárcel por imbecilidad pública. Tal vez la mejor sentencia para tipos como éste sea el ostracismo social y que, cuando camine libre por las calles, la gente le señale como el mentiroso defensor de los nazis que es.
En el fondo sería algo parecido a si se intenta meter a Pío Moa en la cárcel por negar los crímenes fascistas/franquistas o disfrazarlos de manera parecida a como los negacionistas disfrazan los crímenes nazis contra la humanidad. No está bien, aunque la idea produzca cierta satisfacción primitiva; como también la pudiera producir pensar en aplicarle el cumplimiento íntegro de sus penas como terrorista del GRAPO.
Quiero creer que en toda sociedad verdaderamente democrática la gente se interesa por conocer la verdad de las cosas y que aquellos que falsean el pasado para justificar lo injustificable son relegados a su auténtico papel de malvados bufones.
Los negacionistas del Holocausto que más me preocupan no son los "historiadores", sino aquellos ansiosos de hacerse con un arma nuclear, como el payo Ahmanidejad, que tal vez niegue el Holocausto para apuntarse el tanto de ser el primero.
En cualquier caso desconfiad de los conspiranóicos niños y niñas. Aunque la realidad pueda ser una mierda, siempre es mejor conocerla que inventarla.

12 comentarios:

CardinalXiminez dijo...

Éste tipo de "historiadores" sólo se merecen el silencio.

El debate está ahora en Alemania y Austria, para ver si las leyes "anti-nazi" aún tienen sentido sesenta años después de la guerra. Allí, toda exhibición de cualquier símbolo nazi (creo que los museos públicos son la excepción, no sé como está regulado) te puede causar muchos problemas. El momento que yo puedo recordar es cuándo la muy deportiva muchachada de UltraSur fue a ver un partido del Madrid en Alemania y se trajeron toda la parafernalia con ellos (cómo entraron en el avión con eso es otra cosa). No sé si les quitaron todo o les volvieron a meter dentro del avión (ésta última opción sería mi favorita) pero vamos, un poco de apuro fue.

Cesar Calderon dijo...

Pues la imagen "curiosa" puede ser el encuentro en la mani de hoy del "omniologo" ex-grapo pasado hoy a la extrema derecha , con la familia del policia alque mato.

Tambien pedira cumplimiento integro de las penas para si mismo? o es que el ya se ha redimido?

F.C.H. dijo...

Me ha gustado bastante este texto o post. Yo tampoco comparto que metan en la cárcel varios años a una persona por las tonterías que escribre. Se puede quitar del mercado el libro, si acaso una multa (según la gravedad del caso), pero meterle en la cárcel...Y es cierto que si eso se hiciera en España tendrían que meter a más de uno en prisión, como bien dices a Pio Moa y gente como Ricardo de la Cierva. Revisionistas falsificadores y demagogos varios.

alberto dijo...

Tal vez, teniendo en cuenta que el no querer reconocer la realidad, es la causa fundamental de la condena, debería sustituirse la pena de cárcel por un tiempo de obligados trabajos de mantenimiento en Dachau ó Auswitch.
Al fin y al cabo es mas importante arrancar a un fanático de su cerrazón que enquistarlo en ella (aplicando la navaja de Ockham simplemente ;-)

Daniel Vasquez dijo...

Yo creo que nadie debiese ir a la carcel por decir lo que piensa. Aunque lo que piensa sea una mierda.

Carlos dijo...

Estoy de acuerdo contigo, Daniel. Las ideas se combaten con ideas y las mentiras, con verdades. Aunque la "rehabilitación" que propone Alberto (¡como me alegra leerte!) también es muy tentadora.

Portman dijo...

Cardenalxime, lo que les paso es que según bajaban del avión haciendo el mono les fueron subiendo a escobazos y les deportaron a todos (vamos que no pisaron casi suelo alemán). Tuvo que ser muy divertida la escena la verdad.

Estoy de acuerdo con tu post Carlos, creo no se puede cortar la libertad de expresar las ideas, lo que sí que debe darse es que la gente sea lo suficientemente inteligente para saber distinguir las cosas. Lamentablemente esto no suele darse mucho, pero creo que es más problema de la sociedad en su conjunto que, de que un tipo vaya diciendo "mamonadas" (sabes a lo que me refiero XDDD) por ahí.

Lo de meterlo en la cárcel me recuerda a cosas de dictaduras y régimenes semejantes.

M. Atitar de la Fuente dijo...

De locos revisionistas lunáticos está lleno el mundo...

Daniel Vásquez P. dijo...

Y seguirá estandolo...pero como bien dice Carlos, a mentiras verdades,no carcel.

Damn it, Jim! dijo...

A mí me parece bien que le metan en la cárcel y me parece bien que Austria y Alemania tengan esas leyes. Por 3 cosas:

- Las leyes están porque en Austria y Alemania se acuerdan de que, hace no tanto, estaban gobernados por un régimen en el que la mentira era verdad por decreto y el que decía lo contrario era encarcelado, apaleado y asesinado. Un régimen que, con esas mismas ideas absurdas de Irving, asesinó a muchos millones de personas en campos de concentración. Repito, hace no tanto: no fue en la Edad Media, fue hace 60 años. No sé vuestros abuelos, pero los míos han visto a nazis de la Legión Cóndor por aquí.

- Eso de que las mentiras se combaten con verdades y que a la gente le interesa la verdad de las cosas en democracia... Alemania también era una democracia antes de Hitler y la gente se sumó igual. Y yo cuando voy a las librerías me encuentro en las estanterías de éxitos muchos libros de esos falsificadores de nuestra historia que mencionáis.

- Y por último, si Irving no quería ir a la cárcel, que se hubiese leído una guía de viajes de Austria antes de ir allí y abrir su bocaza para vomitar esas mierdas que dice. Las leyes de los países están para cumplirlas. No le han condenado por escribir esas mentiras; le han metido en la cárcel por ir a Austria, donde sabe que está prohibido negar el Holocausto, y dar allí una conferencia sobre el tema. Que se joda, por chulo.

La gente tiene derecho al honor. E igual que si yo miento y digo públicamente que Pepe López es un ladrón, él tiene perfecto derecho a demandarme por injurias, el Estado de Austria tiene todo el derecho a meter en la cárcel a un sujeto que se ríe de personas que fueron asesinadas.

En resumen, la libertad de expresión y la dignidad de las personas y del Estado son virtudes democráticas; la tolerancia, no. La tolerancia es una virtud de otro tipo, muy encomiable en los asuntos privados, pero que no tiene encaje en la vida pública. Veamos ejemplos recientes de la interacción tolerancia-dignidad-libertad y las soluciones, en mi opinión, correctas:

- ¿Se puede negar el Holocausto? NO, porque va contra la dignidad de las personas y del Estado. Multa o cárcel.

- ¿Puedo publicar viñetas sobre un personaje religioso? SÍ, porque no va contra la dignidad del Estado ni de las personas. Estamos en el campo de las opiniones y creencias, no de los hechos. Libertad de expresión. De hecho, muchas personas han dado su vida, desde la Revolución Francesa, para que podamos publicar viñetas de personajes religiosos.

- ¿Puedo protestar porque publican viñetas de mi personaje religioso favorito? SÍ, porque ejerces tu libertad de expresión.

- ¿Puedo poner una bomba a Leo Bassi o quemar la oficina de la UE en Gaza porque se meten con mi personaje religioso? Pues NO. Cárcel para el primer caso, la ANP se queda sin fondos europeos para el segundo.

- No quiero vivir en un país en el que se meten con mis personajes religiosos. Pues haces las maletas y te vas a un estado de EEUU o a un país en el que esté prohibida la blasfemia.

- Soy Javier Solana ¿Tengo que promover en la ONU que se condene la blasfemia?. Mira, Javier: de entrada, NO. Que lo hagan otros, pero tú no, que para algo te paga la UE.

- ¿Alianza de Civilizaciones? SÍ, porque nosotros tenemos que conoceros mejor, y vosotros también teneis que conocernos mejor.

Libertad y dignidad. Y también tolerancia, pero en su ámbito, no para que Irvings o Ahmadineyads nos dicten cómo tenemos que vivir.

Derem dijo...

Hay una sutil línea que separa el estudio y la crítica histórica de, a través de la opinión, la promoción de la violencia, del genocidio, del delito en suma.

Puedo imaginar un historiador que, con buena intención y profesionalidad, niegue que en determinado campo de concentración hubiesen muerto tantos judíos o cualquier otra circunstancia que se pudiese entender como una modificación de lo que entendemos que fue la Shoa. ¿Se le prohibe a este señor publicar? ¿Es el Holocauso algo inmutable? ¿No se puede, acaso, llegar a conocer mejor? Y si, con su buena intención, se equivoca ¿no son los circuitos académicos los que deben refutarlo?
No sé, habría que ver que es lo que permite y lo que no permite esta legislación austríaca.

Negar el Holocausto es una estupidez y, seguramente y dependiendo lo que y cómo se diga, una incitación al racismo, pero el no poder criticar como historiadores lo que entendemos como tal también es estúpido.

kØBENhAIMÆ dijo...

habría sido bueno que los textos adjuntos hubieran estado escritos por Pio Moa, a lo mejor nos acercamos algo a "la verdad".
Revisemos la historia, incluso la "memoria histórica".
Supongo que tines razón, y siempre será peor inventar la realidad, que negar su calidad fecal.