9.3.08

Una llamada: ¡A votar!

He votado nada más abrir las urnas y ahora estoy en Ferraz, mordiéndome las uñas y esperando los datos de participación.
Ayer, en la jornada de reflexión, me llamó mi madre para preguntarme qué tal iba todo y desearme suerte. Mis padres tienen unas opciones políticas diferentes a las mías, de lo cual me siento muy orgulloso porque siempre hemos tratado nuestras diferencias con mucho sentido del humor y sin malas palabras. Cuando cumplí los 18 y fui a votar por primera vez, mi padre me miró y me dio un abrazo. Es un momento que recuerdo siempre que llegan las elecciones. Un abrazo para todos y todas los que váis a votar hoy. Recordad que nadie tiene toda la razón, que todas las opciones políticas son mejorables y que por eso es que hoy es cuando vuestra opinión más importa.
Mi madre me dijo al despedirse:
-Bueno, hijo, pues un beso y que gane el mejor.
-Gracias, mamá. Cuando la gente vota, siempre gana el mejor.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Eres grande, compañero. :)

Un abrazo.

Anónimo dijo...

¡¡¡Suerte!!! Otro fuerte abrazo