6.11.07

12.10.07

España es otra cosa

¡Viva la legión!

11.10.07

Es... ilógico, capitán












Se habla mucho de lo que se parece el lehendakari Ibarretxe a mi querido señor Spock y, la verdad, tal vez sea por el frikismo que recorre mis venas, pero la comparación me parece odiosa. En lugar de poner la entrada de la Wikipedia correspondiente a Spock, os explicaré un poco cómo es el personaje.

Spock es mitad humano, mitad vulcaniano. Los vulcanianos se distinguen culturalmente por haberse guiado únicamente por la razón, la lógica, el conocimiento y la meditación para lograr una sociedad próspera y pacífica; el sueño de un utópico de la Ilustración, vamos. Una de las citas más repetidas (por nosotros, los frikis gafosos) de Spock es: "el bienestar de la mayoría supera al de la minoría, o al de uno sólo". ¿Os imagináis a Ibarretxe diciendo algo parecido? Ibarretxe hace de la minoría virtud (no sólo del hecho de ser nacionalista, sino de la minoría de acaudalados meapilas que financian al PNV).

Spock siempre se comporta con serenidad, mesura y cierto aire de suficiencia, mientras que Ibarretxe gesticula, lloriquea, se queja y está en un permanente estado de emotividad confusa. Spock analiza la verdad de acuerdo al método científico, mientras que Ibarretxe cree que la verdad son sus propios deseos y opiniones (como los tipos que no creen en la Teoría de la Evolución porque les disgusta descender de un simio).

Spock no puede ignorar factores que pongan en duda sus opiniones y, cuando estos se dan, se las replantea sin que su vanidad sufra por ello. A Ibarretxe le da igual que los mandriles etarras hayan vuelto a intentar cargarse a álguien. Él persiste en querer realizar su ilógica consulta acerca de las consultas. Y aún así... aún así es verdad que Ibarretxe recuerda de alguna manera a algún personaje de Star Trek...


¡Claro! ¡A los romulanos! ¡Ibarretxe es romulano! Pero es que en Star Trek los romulanos son de los malos. Pero es que el lema de los romulanos parece ser ese de "a río revuelto, ganancia de pescadores". A ver si se va a parecer a ellos en algo más que en las cejas, el pelo y las orejitas...

29.8.07

Vuelven a la carga



Los mandriles etarras vuelven a la carga para intentar demostrar que la tienen más larga que nadie. Después de intentar hacer creernos que eran capaces de jugar a la polítíca, ahora tienen una pataleta de cuidado e intentarán cargarse a alguien para hacerse los machotes y seguirse creyendo unos intrépidos guerrilleros de vete tú a saber qué.
Como ya he dicho en ocasiones anteriores, esta panda de pseudo-mafiosos, amigos del gatillo y neonazis con mullet está en espiral descendente hacia su "grapización".
Pese a la nueva oleada de cartas de extorsión, tienen problemas para cobrar sus chantajes porque su "aparato de financiación" está muy tocado.
Los idiotas que se pasean de un extremo a otro con sus bombas sufren de un grado tal de paranoia que salen corriendo a poco que un perro ladre cerca de ellos.
Tienen la impresión de estar tan infiltrados que existen serios problemas de comunicación entre ellos. Y a poco que uno empiece a asomar la cabeza, la policía cae sobre él y le manda al trullo.
Todo el mundo tiene claro que estos tipejos pueden volver a matar. Por mucha seguridad que haya, siempre será posible que estos imbéciles terminen haciendo daño a alguien.
Pero han perdido.
Perdieron hace mucho tiempo. Y bastantes de los que votaron a ANV en las pasadas elecciones se estarán sintiendo como unos pardillos al ver que los batasunos que se llenaban la boca con "paz" y "proceso" (palabras que creo que utlilizan al tuntún) para pedirles el voto, ahora esconden la cabeza debajo del ala, acojonados a la espera de ver de qué humor se levanta el gañán que realmente esté dirigiendo a ETA en estos momentos.
Que hartazgo da esta gentuza. Hastía que todavía sean capaces de seguir reuniendo tarados, acumular presos, causar mal por donde quiera que pasen, hacer a todo el mundo la vida más difícil y, encima, hacerse los guays.
Decía Schiller que contra la estupidez, los propios dioses luchan en vano. Da la impresión de que, sin ser dioses (¿pa qué?) todavía nos queda mucha lucha por delante.